
Tenemos al “tata” entre nosotros… y no es el que ustedes piensan, eso no es sorpresa. Este es un nuevo “tata”.
Hace algunas semanas todo Chile estaba expectante por la aprobación de una ley que no se debatía específicamente en nuestro Congreso Nacional. Los ojos de la prensa local miraban al norte con gran atención. Eran nuestros vecinos peruanos quienes decidían correr o reformar los límites marítimos acordados en 1954 entre ambas naciones.
Las caras de Piñera, Lavín, Bachellet y Hirsh, fueron cambiadas por las de Toledo y Lagos. El tapete noticioso se cubrió por esta noticia día y noche. Todos querían saber qué pasaba con nuestros vecinos, por qué decidían quitarnos unilateralmente una porción de mar.
Largos días de tensión fueron adornando poco a poco este suceso. De la paz a la guerra. Desde conversaciones diplomáticas, hasta movilizaciones de tanques “leopard” por parte de la milicia chilena. Todo era posible en esos momentos.
Perú decide aprobar la reforma al límite marítimo con Chile. Todo estaba sentenciado, pero una visita inesperada da un vuelco interesante y total al tema de trasfondo. Alberto Fujimori se encontraba en Chile. Para no creerlo. Ya teniamos a uno… y ahora nos llega otro.
El hombre más buscado por el poder judicial peruano se encontraba en nuestro país. Muchos se preguntaban ¿por qué acá? ¿por qué ahora?
Perú atraviesa por una grave crisis interna –explicación que se da a esta demanda marítima- que mantenía a su actual presidente Alejandro Toledo con una popularidad cercana al 5%.
Todos sabían que el ex mandatario Fuimori se presentaría a las próximas elecciones de presidente de ese país, aún cuando se mantiene prófugo de la justicia peruana y con una orden de detención emanada de la INTERPOL por 22 casos de violación a los derechos humanos y corrupción.
El ex dictador ingresó a nuestro país burlando todo tipo de filtros de seguridad y fue detenido, después de la orden de un juez de la Corte Suprema, en el afamado Hotel Marriott, para luego ser trasladado a la Escuela de Gendarmería.
El panorama cambio drásticamente. Perú ya no peleaba por mar, sino que exigían la extradición inmediata de Fujimori. Nuevo objetivo de la política peruana para despistar o disipar la crisis interna.
Casi sin explicación, a la misma hora que el ex dictador estaba siendo detenido en nuestro país, en Perú se estaba celebrando una marcha por parte de los adeptos al ex mandatario, proclamando su candidatura a la presidencia de ese país.
Premeditado o no, Alberto Fujimori ha alcanzado en estos últimos días el apoyo de más del 20% de la población, superando por amplia mayoría al actual presidente Toledo.
Manejo político. Es la mejor frase que define el actuar de Fujimori. “Acilo contra la opresión”, es parte de nuestro himno patrio. “Chile nunca ha extraditado a ningún ex presidente y no será esta la primera vez”, dicen los expertos.
Fujimori siempre supo a lo que se atenía al salir de Japón. Desde el momento que el ex mandatario abordaba su avión privado, abordaba su candidatura presidencial en Perú. El denominado “Fujivideo” a puesto en manifiesto el seguimiento de un plan de campaña estrictamente secreto. De lo contrario, un avión equipado con un completo departamento comunicacional y un grupo humano entrenado para esta situación, no tendrían una clara explicación.